Toxicología de los Policlorobifenilos (PCBs).

TOXICOLOGÍA DE LOS POLICLOROBIFENILOS (PCBs).

Ing. Carlos Alvarez Flores
Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.

Los efectos a la salud humana por la exposición a cualquier sustancia peligrosa dependen de la dósis, tiempo de exposición y a sus características específicas. Los efectos se manifiestan fundamentalmente por la exposición crónica. La fuente principal de exposición de la población en general a los PCBs es a través de los alimentos y también es probable encontrar los PCBs unidos a componentes orgánicos del suelo, sedimentos y tejidos biológicos o bien al carbono orgánico disuelto en sistemas acuáticos, más que en solución acuosa. Existen exámenes especiales para medir PCBs en la sangre, tejido graso y leche materna. La mayoría de la gente normalmente tiene bajos niveles de PCBs en el cuerpo ya que casi todos hemos estado expuestos a los PCBs en el ambiente. Debido a su fácil dispersión y su dificultad de degradación. Estos exámenes pueden demostrar si los niveles de PCBs son elevados, lo que indicaría exposición en el pasado a niveles de PCBs mayores que lo normal, pero no pueden determinar cuándo o por cuánto tiempo estuvo expuesto o si afectará la salud de la persona. Se ha reportado una asociación entre la exposición elevada a mezclas de PCBs y alteraciones en las enzimas hepáticas, hepatomegalia y efectos dermatológicos como exantema y acné. Los signos y síntomas de la exposición debida a los accidentes en Japón (1968) y Taiwán (1979) incluyen el agrandamiento e hipersecreción de las glándulas de Meibomio de los ojos, inflamación de los párpados y pigmentación de las uñas y las membranas mucosas, acompañadas de fatiga, náuseas y vómitos. Luego apareció hiperqueratosis y oscurecimiento de la piel, con hipertrofia folicular y erupción acneiforme, a menudo con una infección secundaria por estafilococos. Los niños nacidos hasta siete años después de la exposición materna en el accidente de Taiwán mostraron hiperpigmentación, uñas deformes y dientes natales, retraso del crecimiento intrauterino, escaso desarrollo cognitivo hasta los siete años de edad, problemas de comportamiento y niveles de actividad más elevados. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) de los Estados Unidos de América ha determinado que es razonable predecir que los PCBs son carcinogénicos. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) y la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), han determinado que los PCBs son una fuente probable de efectos carcinogénicos en seres humanos. Los efectos a la salud que se han encontrado asociados con la exposición a PCBs en humanos y/o en animales incluyen problemas en el hígado, endócrinos, alteraciones inmunológicas y en la reproducción y cáncer. En esto último, basado en indicaciones de cáncer en varios sitios, particularmente el hígado, el tracto biliar, intestinos y piel (melanoma), los estudios en humanos proveen evidencia sugerente que los PCBs son carcinogénicos. Existe inequívoca evidencia que son carcinogénicos en el hígado en animales. La mortalidad por cáncer de hombres y mujeres que trabajaban en la fabricación de condensadores eléctricos aumentó considerablemente. En los trabajadores varones se observó un aumento significativo de los neoplasmas hematológicos y de los casos de cáncer gastrointestinal. En la tiroides, por deficiencia de iodo, existe preocupación basada en dos consideraciones: hallazgos extensivamente corroborados en animales experimentales que la exposición a PCBs en utero y/o durante el desarrollo temprano (por medio de la leche materna) que pueden agotar los niveles  de la hormona tiroidea en el feto o en el neonato, que pude dar origen a hipotiroidismo durante el crecimiento y en segundo término, reconocer la importancia de las hormonas de la tiroides en el desarrollo normal del cerebro, ya que es evidente los desórdenes y déficits neurológicos asociados al hipotiroidismo. La toxicidad reproductiva de las mezclas comerciales ha sido bien establecida en animales. Adicionalmente a los cambios menstruales, se han observado efectos en varias especies que incluyen una tasa de implantación reducida en ratas adultas o en sus descendientes expuestos durante la gestación y lactancia, una concepción disminuída en ratones, la inhibición reproductiva parcial o total en minks y la fertilidad disminuida en monos.

Referencias:
Agencia para el Registro de Substancias Tóxicas y Enfermedades (Agency for Toxic Substances & Disease Registry, ATSDR), http://www.atsdr.cdc.gov/toxprofiles/tp.asp?id=142&tid=26.

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