Somos lo que comemos… pero no sabemos qué comemos.

latas

Ing. Carlos Alvarez Flores

Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.

El siglo XX no solo nos trajo grandes avances tecnológicos en materia de transporte, comunicaciones electrónicas o mejores curas para nuestras enfermedades, sino que además nos regaló una nueva forma de vivir: con prisas y con un consumismo desenfrenado. Hemos dicho que la vida en los nuevos grandes centros urbanos, nos obliga a comer de prisa”. Aquello de que voy a comer a casa, es una simple remembranza. Ahora somos “modernos” y comemos alimentos modernos. Tenemos una gama de nuevos alimentos industrializados que contienen aditivos que les dan características de mayor vida de anaquel y mejor sabor para agradar más a nuestros sentidos, pero en el terreno meramente nutricional no solo no tienen ninguna aportación de proteínas, vitaminas y minerales, como reza la buena dieta, sino que en la mayoría de los casos nos perjudican. No sé quién dijo que una alimentación balanceada era: carne, huevo, leche, ¡ah! y un poco de frutas y verduras. La carne de res, cerdo o pollo que comemos de forma habitual, no son la única ni la mejor fuente de proteínas;  tenemos el pescado y las legumbres, como el garbanzo, las judías, las lentejas y los derivados de la soya, los cereales, como avena, arroz, cebada y trigo sarraceno; frutos secos como la nuez, almendra, avellana y anacardos y semillas como el girasol, calabaza, o sésamo por mencionar algunas excelentes fuentes de proteínas y de energía. Sin embargo hemos seguido las dietas modernas de los países desarrollados, me refiero a la hamburguesa americana, con mucha salsa de tomate, cátsup, mostaza, mayonesa, chiles en vinagre (con ácido acético derivado del petróleo), las indispensables papas fritas y un refrescote, ese que todos conocemos. Hemos abandonado indebidamente nuestra dieta mexicana, que es rica en maíz, frijol y que nos ayudaba, por la cal viva (CaOH), con la que se preparaba el nixtamal, para combatir las amibiásis. Y también como fuente de calcio, para las mujeres. Ahora comemos unas veinte variedades de pan industrializado. Todos fabricados por un mismo proveedor, mexicano por cierto, que todos conocemos. Nos vende un pan de caja”, como decía mi abuela, que en un principio, a los 3 días se ponía verde, por los hongos. Pero ahora con los nuevos “aditivos” que se le adicionan, dura hasta 15 días. Tenemos nuevas bebidas energizantes, yo diría, que en la mayoría de los casos son drogas indebidamente permitidas por la COFEPRIS, Comisión Federal para la Prevención contra Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, encargada precisamente de lo contrario: de vigilar a los fabricantes nacionales y extranjeros de que sus productos alimenticios, medicamentos, plaguicidas y “suplementos alimenticios” realmente sean lo que nos ofrecen. Pero sobre todo que sepamos claramente qué es lo que contienen cada uno de estos nuevos “alimentos modernos”. Voy a compartirles la Oración del Consumidor, pero por favor no se vayan a alarmar. Dice así:

Señor, dános el Propionato de Calcio (conservador), así como el Acetato de Sodio (inhibidor de hongos), los Monoglicéridos (emulsificantes), el Bromato de Potasio (Agente madurante), el Fosfato Monobásico de Calcio (acondicionador), el Cloramine T (blanquedor), el Alumbre (polvo de hornear) y el Benzoato de Sodio (Conservador), el Hidroxianisol Butilado (antioxidante), el Monoisopropil citrato (agente secuestrante) y nuestras vitaminas sintéticas de cada día, y perdónanos, Señor, por llamarle a esta porquería, “pan”.

De acuerdo con estimaciones recientes, los consumidores citadinos podemos estar ingiriendo anualmente un promedio de 1.5 kg de sustancias no naturales, junto con nuestros alimentos. Estas sustancias o aditivos, realmente no nos nutren, sino que en la mayoría de los casos nos perjudican. Quién en su sano juicio, puede aceptar que nuestro maravilloso cuerpo, esté preparado para metabolizar todas estas sustancias sintéticas? Por lo pronto, si lees cuidadosamente las etiquetas de los alimentos industrializados y si ves que tienen más de 5 ingredientes, lo mejor es no comerlos. Come alimentos naturales; así te mantienes sano y no generas tantos residuos sólidos urbanos.

 

7 comentarios sobre “Somos lo que comemos… pero no sabemos qué comemos.

  1. siento que despierto de mi distraccion, es verdad , peroahora como se sustituye lo malo por lo bueno concretamente que puedo hacer yo como ama de casa

  2. Hoy te conoci con Brozo, y no he dejado de leer tu pagina y quedarme asombrada, gracias por abrir esta ventana de informacion que nos aleja de la ignorancia que nos acercaba mas rapidamente a las enfermedades y muerte temprana. Te recomendare con todos mis conocidos

  3. Ing Alvarez>

    lo vi esta semana en el ma;anero con Brozo, y me intereso muchisimo todo lo que comento, asi que he andado buscando su pagina desde antier, y hoy por fin la encontre.

    Es escalofriante oir las cosas que nos dice, pero lo es mas el ver, y saber, que la mayoria de las personas hacen oidos sordos a estos y otros datos que afectan nuestra vida diaria y la calidad de vida de todos y cada uno de los habiatantes de este planeta.

    en lo personal me interesa -para comenzar- la lista de productos clorados que deben salir del mercado y no deben usarse en la limpieza de nuestros hogares, asi como los prodcutos que pueden usarse en sustitucion de estos y que son mejores opciones.

    de antemano gracias por su atencion.
    seguire leyendo sus comentarios y buscando alcanzar un estilo de vida menos da;ino para el ambiente y por tanto para mi salud y la de mi familia.

    un abrazo

  4. felicidades!!!! muy buena informacion; te vi en el mañanero hablando sobre esto y el dia de hoy la cofepris fue a segun contestar lo que ayer tu dijiste pero en realidad no contesto nada sole le dio vueltas a el asunto; asi mismo se mencione que se hiciera un debate contigo y con cofepris con sus respectivas prueba, que mas pruebas quiere si la salsa catsup, la salsa valentina, y la coca cola limpian el metal oxidado y hasta para limpiar y destapar caños imaginense lo q le hace a nuestro organismo; coca chicles y hasta dulces endulzados con aspartame, otra cosa que hasta doinde ya se tambien causa daños ala salud es el glutamato monosodico utilizado en el knorr suiza, en las papas, en los chettos no hacen daño de la noche a la mañana, es un veneno lento.
    me gustaria me corrija usd. si estoy equivocada
    Muchas Gracias 😉

  5. En realidad, Ingeniero, es información que pulula en los medios de información y, desafortunamente somos tan ciegos para no verla… Llevamos comiendo lo mismo toda la vida y no somos capaces de tomar las riendas de nuestras vidas y evitar el consumo de sustancias tan tóxicas… Al poder público, a los gobernantes, a EPN y todo su séquito, a MAM y todo su séquito, a la Cofepris… les es indiferente nuestra salud y el sano desarrollo físico e intelectual de nuestros hijos, lo único que les importa es el dinero que reciben a cambio de permitir aditivos alimenticios poco inocuos en el mercado. Así que nosotros… ¡yo misma soy la responsable de mi salud y la de mi familia!…Gracias.

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