Salamanca, Gto.,la ciudad más contaminada del mundo.

Por Carlos Alvarez Flores, 

Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.

El Censo 2010 del INEGI dice que Salamanca, Gto. tiene una población 260 mil 732 habitantes. Desgraciadamente todos ellos siguen respirando el aire ambiente más contaminado, no solo de México sino probablemente del mundo. Por qué afirmo esto, porque ninguna ciudad tiene tantas fuentes de contaminación. La Refinería de Pemex, fue inaugurada en 1950: 61 años contaminando. La Central Termoeléctrica Salamanca (CTS)  el 19 de junio de 1971: 40 años contaminando. Tekchem, S.A.  (que hasta 1993, fue propiedad de Fertilizantes Mexicanos, S.A., desde 1971) : 40 años contaminando y es seguramente el problema más grave de contaminación para los salmantinos. La producción de  DDT ( Dicloro-Difenil-Tricloroetano) y de otros mortíferos plaguicidas como Malathion y Parathion, que durante más de 30 años tuvo esta fábrica de venenos, ha dejado un pasivo ambiental único en el mundo. Hoy seguimos luchando junto con grupos ambientalistas, como DAME, A.C. que encabeza la maestra Maura Alicia Vázquez y Fronteras Comunes, A.C. que encabeza Marisa Jacott, para que sea totalmente remediado. Sigue siendo un grave riesgo a la salud para todos los salmantinos ya que por sus características únicas de toxicidad impacta en un radio de 10 kms. a la redonda. Este veneno tiene la facultad de que una vez  absorbido por el ser humano o animal, se almacena en órganos ricos en grasa (es liposoluble) como cápsulas suprarrenales, testículos, glándula tiroides,  hígado, riñones y en la grasa de los mesenterios que envuelven los intestinos. Aunque las cantidades de DDT ingeridas sean pequeñas ( del orden de 1 ppm-parte por millón. Esto es un miligramo por cada kilogramo de organismo o de órganos) luego alcanza niveles muy elevados, esto en toxicología se denomina:  biomagnificación. Los depósitos que se almacenan en grasas actúan como amplificadores biológicos, de modo que una ingesta pequeña de 1/10 de ppm en la dieta resulta en el almacenamiento de 10 a 15 ppm, lo que representa un aumento de cien veces o más. Aunque en cantidades pequeñas, estas sustancias son tan potentes (toxicológicamente hablando) que pueden causar cambios enormes en nuestro organismo. En experimentos en animales se ha encontrado que 3 ppm, inhiben una enzima esencial en el músculo cardiaco; 5 ppm ocasionan necrosis o desintegración de las células hepáticas. Estudios en USA, determinaron que individuos sin ninguna exposición conocida (al DDT) aparte de la que nos da la dieta, almacenan en promedio de 5.3 a 7.4 ppm. Los trabajadores agrícolas acumulan 17.1 ppm y los obreros en fábricas de insecticidas, como es el caso de Tekchem, S.A., almacenan hasta 649 ppm. Sabemos por estudios de la Food and Drug Administration, que el DDT tiene la siniestra característica de que se transmite de un organismo a otro a través de la cadena trófica (cadena alimenticia). De manera que residuos de DDT que fueron rociados en campos agrícolas de alfalfa, llegaron a la leche materna de mujeres que comieron huevos de gallinas que habían sido alimentadas con esa alfalfa que fue “tratada” con DDT.  También es teratogénico, esto significa que atraviesa la barrera de la placenta, que es el escudo protector entre el embrión y las sustancias nocivas del cuerpo de la madre. Por lo que actualmente podemos encontrar de forma cotidiana niños que  inician su vida con una carga de DDT, sin saberlo. Esta información es referida por la Bióloga Marina Rachel Carson (1907-1964) en su libro denominado Primavera Silenciosa. El DDT se sintetizó desde 1874, pero sus propiedades como insecticida se descubrieron en 1939; luego se usó para erradicar las enfermedades transmitidas por insectos. El suizo Paul Hermann Möller ganó en 1948, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, por este descubrimiento. Resumiendo: los salmantinos están siendo expuestos al DDT, Malathion, Parathion de Tekchem, S.A.; a los gases tóxicos CO, SO2 y NO2, de la Refinería de Pemex y la CTS de la CFE; los gases tóxicos de las empresas Univex, S.A. y Sales del Bajío, S.A.; a más de 30,000 toneladas de Residuos Peligrosos que arrojó hace más de 35 años la empresa Químicos y Derivados, S.A. al socavón del Cerro de la Cruz; a los Lodos Residuales de la Planta de Tratamiento de Aguas que contienen Arsénico que están tiradas junto a la CFE; al viejo tiradero a cielo abierto de RSU, que impacta la salud de los Salmantinos con su contaminación organoléptica. En mayo de 2007  un informe de la Cámara de Diputados reveló que Salamanca sigue siendo la ciudad más contaminada del país y en septiembre de 2007 el Gobierno Federal reconoció que Salamanca es una ciudad-veneno, pues los salmantinos respiran más partículas suspendidas y óxido de azufre que en el Valle de México o Guadalajara. Sin olvidar los 6,000 salmantinos de El Cajón y Los Prietos, que siguen siendo envenenados por la mezcla mortífera de cientos de toneladas de Resíduos Tóxicos que arrojan 40 empresas del Parque Industrial de Irapuato al Río Temascatío.

*Artículo publicado en agosto del 2011,  en la Revista Cierto, que circula en el Estado de Guanajuato.

 

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