La Minería en México

Por: Carlos Alvarez Flores

Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.

 

La minería extractiva en nuestro país representó en 2014, el 2.3 % del PIB de nuestro país, mientras que la minería ampliada, sin considerar el petróleo, fue del 5.5 %. Los principales estados de la República productores del sector fueron: Sonora (23%), Zacatecas (23%), Chihuahua (14%), Coahuila  (11%), San Luis Potosí (6%) y Durango (6%). La producción minera de México se divide en oro (21%), plata (20%), cobre (14%), zinc (8%), arena (5%), grava (4%), fierro (4%) y otros (24%). El 60% de la producción minera corresponde a empresas nacionales, mientras que el 40% a empresas extranjeras. En junio de 2011, el sector minero registró un total de 305,800 empleos directos. Por tanto es innegable y evidente que esta actividad significa un renglón muy importante para nuestra economía, tanto en empleos como en generación de riqueza y divisas. México ocupa el 1er. Lugar de producción de Plata, 3er. Lugar de Bismuto, 5º lugar de producción de Plomo, 9º lugar de producción de Oro y el 11º lugar de producción de Cobre, de acuerdo con el Marketline Global Metals and Mining, de agosto del 2011. Durante 2010 el valor de la producción minera en México, fue de 14,862 millones de dólares. Y a nivel internacional, el sector minero y de metales tuvo un crecimiento de 27.6% durante 2010, pasando de 1´661,000 millones de dólares a 2´119,000 millones de dólares americanos. De acuerdo con la Secretaría de Economía, las exportaciones tuvieron un valor de 15,610 millones de dólares americanos en el 2010, lo que representó un crecimiento de 53% con respecto a 2009.

 

En marzo del 2010, se reportaron en México 286 empresas con capital extranjero, mismas que cuentan con 757 proyectos de los cuales 615 están en proceso de exploración. En México, 210 de las 286 empresas del sector minero-metalúrgico con inversión extranjera directa tienen capital canadiense. Y la Cámara Minera de México, tiene inscritos como socios a 120 empresas nacionales y extranjeras.

 

Somos ahora el 5º lugar como mejor destino para invertir en proyectos mineros, solo después de Australia, Canadá, Chile y Brasil.. La minería es el primer eslabón de la cadena productiva de muchas industrias; actualmente la tendencia a nivel mundial es utilizar minerales para la creación de nuevas tecnologías. La plata se utiliza para crear aparatos electrónicos, convertidores catalíticos de automóviles, joyería, instrumentos médicos, ropa, herramientas fotográficas, entre otros. El oro se usa como medicamento para tratar el cáncer, partes de computadoras, circuitos de naves aeroespaciales, medio confiable de inversión y joyería. El uso de estos dos minerales para la producción de nuevas tecnologías dependerá del precio de los mismos así como de la investigación y desarrollo de nuevos productos. Las concesiones mineras en México las otorga la Secretaría de Economía y pueden durar hasta 50 años con la posibilidad de renovarse otros 50 años; no hay límite en el número de concesiones otorgadas. Existen 26,007 concesiones mineras vigentes y éstas corresponden únicamente al 13.8% del territorio nacional (aproximadamente unas 27.6 millones de hectáreas, en 24 estados de la República Mexicana). Las empresas extranjeras se pueden constituir con el 100% de capital extranjero, tienen además como ventajas el hecho de que el gobierno no cobra derechos sobre productos minerales. Con lo cual no estoy de acuerdo. Este es un breve resumen del panorama nacional y mundial de la minería. Que por cierto es una de las actividades más viejas que realiza el hombre. En nuestro país, la minería se empezó a desarrollar formalmente con la llegada de los españoles. Debemos primero reconocer, que la minería en México y en el mundo, cada día cobra más importancia, debido entre las principales razones, porque ahora ya somos 7,000 millones de habitantes sobre el Planeta y todos necesitamos de los metales. Esto independientemente de que también necesitamos minerales, no metálicos, como el yeso, carbón no coquizable, fluorita, caolines, zeolitas y muchos más que también se extraen mediante dos tipos de explotación: extracción seca y extracción húmeda. Todo esto en lo que se refiere a la minería que se denomina “a cielo abierto”. Que es la que se utiliza para la extracción de materias primas minerales de yacimientos cercanos a la superficie. La extracción seca es similar para minerales sueltos y consolidados, con la diferencia de que éstos últimos deben ser arrancados primero de la roca. Luego, al igual que en la explotación de minerales sueltos, serán cargados, transportados y procesados mecánicamente. Las minas a cielo abierto que se explotan en seco deben ser desaguadas. Y en la explotación por vía húmeda, las materias primas sueltas se extraen mecánica o hidráulicamente y se transportan de la misma forma para su procesamiento. La mayoría de estas plantas de extracción se instalan directamente en el agua, y constan a menudo de plataformas flotantes en cauces de ríos o en lagos artificiales.

Las explotaciones mineras ubicadas en la plataforma continental extraen materiales sueltos de yacimientos aledaños a la costa, llamados placeres marinos. Al igual que en la explotación por vía húmeda, el material se extrae y transporta por vía mecánica o hidráulica.

Las técnicas de explotación mencionadas se aplican a distintos tipos de yacimientos.

Minería a cielo abierto: Métodos de explotación y principales materias primas extraídas

Minería en rocas consolidadas Minería en rocas sueltas
extracción en seco extracción en seco extracción en húmedo

 

En tierra En plataforma continental
Bloques de construcción

Diamantes

Piedras preciosas

Feldespato

Yeso

Caliza / materias primas para la fabricación de cemento

Minerales metálicos (cobre, hierro, plata, estaño)

Esquisto bituminoso

Hulla

Menas de uranio

Lignito

Diamantes

Oro

Caolín

Fosfatos

Arena, grava

Minerales pesados (ilmenita, rutilo, minerales de tierras raras, circón)

Arcilla

Casiterita

Diamantes

Oro

Minerales pesados

Casiterita

Arena, grava

Diamantes

Minerales pesados (ilmenita, rutilo, circón, monacita)

Casiterita

La dimensión de las explotaciones a cielo abierto varía según las características de los yacimientos y las técnicas de minería utilizadas. En las minas terrestres podemos encontrar desde explotaciones de un solo minero en una superficie muy reducida hasta explotaciones en gran escala con un diámetro de varios kilómetros, pasando por dimensiones intermedias.  La minería está ligada siempre a la ubicación del yacimiento, lo cual puede implicar un conflicto de intereses en lo que respecta al uso del terreno (establecimiento o ampliación de una explotación minera, por una parte; uso del terreno para otros fines, por otra). Además, puede darse la necesidad de construir primero la infraestructura requerida para las actividades mineras. Las actividades mineras a cielo abierto difícilmente pueden separarse del procesamiento de las materias extraídas, el cual suele realizarse directamente en el lugar de la extracción. Independientemente del tipo de proyecto, los efectos ambientales de la minería a cielo abierto dependen siempre de la extensión y de la ubicación del terreno explotado, sobre todo en lo que respecta a las condiciones climáticas, regionales y de infraestructura. En los siguientes puntos hemos clasificado los efectos potenciales según el método de extracción de materias primas, a fin de facilitar la comprensión.

Minería a cielo abierto: Métodos de explotación y principales efectos ambientales

EXTRACCION EN SECO EXTRACCION EN HUMEDO
Superficie terrestre Devastación de superficies; alteración de la morfología; peligro de derrumbes en frentes de arranque; destrucción de bienes culturales Devastación de superficies, modificación de la morfología y del curso de los ríos; formación de grandes escombreras
Aire Ruido y vibraciones en general, ruido y vibraciones de detonaciones; formación de polvo por tráfico y erosión; humos (incl. humos de escombreras autoinflamadas); vapores de voladura, gases nocivos Ruido producido por equipos generadores de energía, trabajos de extracción, tratamiento y transporte; gases de escape
Aguas superficiales Alteración del ciclo de nutrientes (posible eutrofización); contaminación con aguas residuales; contaminación causada por una intensificación de la erosión Desnitrificación; contaminación del cauce receptor con grandes cantidades de aguas residuales lodosas y/o con aguas residuales contaminadas
Aguas subterráneas Descenso del nivel freático; deterioro de la calidad de las aguas subterráneas Alteración del balance hídrico y de la calidad de las aguas subterráneas
Suelo Erosión en la zona de explotación; disminución del rendimiento, desecación, hundimiento del suelo, peligro de empantanamiento tras el restablecimiento del nivel freático, erosión Erosión en la zona de explotación
Flora Destrucción de la flora en el área de explotación; destrucción parcial/alteración de la flora en el área circundante debido a cambios del nivel freático Destrucción de la flora en el área de explotación
Fauna Desplazamiento de la fauna Desplazamiento de la fauna
Población Conflictos relacionados con el uso del suelo; establecimiento o desarrollo de asentamientos a raíz de las actividades mineras, destrucción de zonas de recreación Conflictos relacionados con el uso del suelo; conflictos sociales en períodos de auge, establecimiento o desarrollo de asentamientos debido a las actividades mineras
Edificaciones Daños causados por el agua tras restablecer el nivel freático
Otros Posible modificación del microclima Modificación del microclima; proliferación de agentes patógenos y vectores en aguas estáticas

A continuación, se describen algunas recomendaciones encaminadas a limitar los efectos ambientales. Estas han sido clasificadas en medidas previas, paralelas y posteriores a las actividades mineras. La experiencia indica que para reducir los efectos ambientales se requiere un marco institucional adecuado, así como disposiciones apropiadas cuyo cumplimiento y control deben estar garantizados. La medida preliminar más importante consiste en determinar el estado actual del medio ambiente, a fin de tener un punto de referencia para medir los posteriores efectos ambientales. Deben tenerse en cuenta los monumentos culturales e históricos, los suelos, la calidad y el volumen de las aguas superficiales y subterráneas, así como la flora, la fauna, el uso del suelo, etc. Antes de explotar placeres marinos debe hacerse un inventario de la flora y de la fauna marinas y determinar las corrientes de agua.

La planificación exacta de las operaciones permite limitar considerablemente el impacto ambiental, incluso antes de iniciar las actividades mineras. Un cronograma adecuado de operaciones permite, por ejemplo, archivar y conservar los hallazgos arqueológicos, talar madera útil en la zona de explotación y limitar el tiempo que permanece destapada la mina. De la misma forma, mediante la separación cuidadosa y el almacenamiento por separado del humus y de los horizontes superiores del suelo, es posible asegurar el material necesario para la recuperación posterior del área de explotación. Un desagüe localizado y efectuado correctamente en etapas, en conjunto con nuevas técnicas de drenaje o medidas de sellado, contribuye a minimizar los efectos producidos por el descenso del nivel de las aguas subterráneas. La población afectada que sufre los efectos directos o indirectos de la minería  debe participar en las decisiones importantes de la planificación, a fin de tener la oportunidad de defender sus intereses y prevenir posibles tensiones sociales. Es sumamente importante obtener una participación adecuada de los grupos afectados y de las autoridades locales en la planificación y ejecución de medidas de reasentamiento, pago de indemnizaciones y eventual retorno a las antiguas propiedades. Finalmente, antes de iniciar las labores de minería, debe realizarse una campaña de capacitación y sensibilización en materia de protección ambiental y salud, dirigida a los encargados de la toma de decisiones y a quienes participan en las actividades mineras.  A fin de reducir al mínimo la superficie de explotación, el material estéril debe depositarse en rellenos internos; es decir, en los espacios abiertos por la explotación. Para reducir el nivel de ruido durante las labores, deben usarse dispositivos silenciadores en los equipos. Algunas máquinas pueden aislarse completamente con revestimientos antirruido o dotarse de tubos de escape y silenciadores especiales. Además, los mineros pueden protegerse individualmente, por ejemplo mediante el uso de protectores para los oídos. Finalmente, es posible limitar los períodos durante los cuales se emite ruido, por ejemplo realizando voladuras una sola vez por día. La construcción de barreras antirruido puede reducir además la difusión de ondas sonoras en los alrededores de las fuentes emisoras. El uso óptimo de explosivos reduce considerablemente las emisiones de ruido y de polvo provenientes del arranque de rocas consolidadas. La planificación óptima de las voladuras (cantidad de explosivos, adecuación de la red de perforación y taponado de perforaciones cargadas) permite reducir la cantidad de explosivos, limitando de esta manera la potencia de las vibraciones, la dispersión de partículas ultrafinas y el ruido causado por la detonación. Otras medidas individuales, tales como el humedecimiento de caminos, el lavado del equipo de transporte (por ejemplo, de camiones), la aspersión y el restablecimiento de la cubierta vegetal en las escombreras y demás superficies expuestas así como el uso de aglomerantes contribuyen a evitar las emisiones de polvo en las explotaciones. Además, se pueden insonorizar aparatos específicos, por ejemplo machacadoras en sistemas de cintas transportadoras, dotándolos de un revestimiento aislante. La siembra de árboles  ayuda a detener la erosión eólica y favorece la precipitación del polvo. Los aparatos de perforación deben equiparse con dispositivos para precipitar el polvo, ya sea en seco o en mojado. Las plantas depuradoras eliminan las sustancias sólidas en suspensión y neutralizan y purifican las aguas residuales, a fin de que el efluente cumpla normas mínimas de calidad. Para cada solución o suspensión existen procesos adecuados de separación líquido/líquido o sólido/líquido que deben utilizarse para purificar las aguas contaminadas. Para depurar aguas ácidas contaminadas con metales se pueden usar, por ejemplo, procesos electrolíticos; en el caso de aguas residuales radiactivas, puede aplicarse una técnica de intercambio de iones. Por otra parte, deben aprovecharse todas las posibilidades de combatir las causas de contaminación.  Los pozos de exploración y otros agujeros de perforación de tamaño importante en desuso deben sellarse, ya que podrían desequilibrar los horizontes impermeables que retienen las aguas subterráneas. Particularmente en frentes de arranque frágiles, el talud del perímetro de la mina debe ser tal que impida movimientos de tierra, tales como deslizamientos y derrumbes. Al planificar la extracción en seco de carbón, debe preverse la protección de escombreras susceptibles de combustión espontánea, compactando la superficie e impidiendo el paso del aire. Los pilares y frentes de explotación abandonados también deben sellarse para impedir incendios latentes.

Las medidas especiales que pueden tomarse para proteger los ecosistemas vecinos incluyen la prohibición de acceso, el cercado y el bloqueo de vías. Para proteger a la población afectada deben tomarse medidas tales como el nombramiento de un encargado de asuntos medioambientales y/o de seguridad en la mina y la asignación de médicos para la atención de los mineros. Dada la imposibilidad de restringir los daños ambientales a la superficie de explotación, debe brindarse atención médica a todas las personas que viven en los alrededores. Después de agotar una sección del yacimiento y de haberla rellenado con desmontes de otros frentes de explotación, deben emprenderse inmediatamente medidas de saneamiento. En vista de que las explotaciones a cielo abierto suelen ocupar grandes extensiones, las medidas de recuperación en las secciones agotadas se realizan simultáneamente con las labores de extracción en otras secciones. Lo mismo debe hacerse en explotaciones con extracción en húmedo ubicadas fuera del cauce de un río. La recuperación del terreno afectado debe hacerse procurando restablecer las condiciones naturales del paisaje. Las escombreras y los perímetros de la mina, al igual que las pilas de desmonte externas y las antiguas superficies de explotación, deben recultivarse inmediatamente con vegetación autóctona, a fin de limitar o prevenir la erosión -sobre todo en zonas tropicales de clima húmedo- así como la erosión eólica en zonas áridas. En zonas particularmente vulnerables deben utilizarse métodos especiales para controlar la erosión (por ejemplo, drenaje y consolidación). Finalmente, conviene sanear progresivamente las superficies explotadas para dedicarlas a la agricultura, o bien restablecer las condiciones naturales para destinarlas a otros fines. Para poder aprovechar el terreno, será necesario aplanarlo, compactarlo y cubrir las superficies mecánica o hidráulicamente con capas de tierra y humus, a fin de permitir el restablecimiento de la cubierta vegetal y poder cultivar la tierra. Sin embargo, el recultivo del terreno afectado representa tan solo una posibilidad de minimizar el impacto ambiental. Debe tenerse en cuenta especialmente que las medidas de recuperación toman mucho tiempo y que su éxito no está garantizado. El recultivo de superficies, especialmente en zonas tropicales, no ha sido lo suficientemente estudiado y desarrollado en lo que respecta, por ejemplo, a las consecuencias de ciertos ciclos de cultivos y especies apropiadas para el lugar. Estos son algunos de los propósitos que todas las mineras deben realizar a fin reducir sus impactos ambientales y sobre todo para proteger los ecosistemas y la salud de los mexicanos.

*Es Ingeniero Químico Industrial y Asesor Ambiental y recibe comentarios y críticas a

http://www.carlosalvarezflores.com, activista@carlosalvarezflores.com, Twitter: @calvarezflores

Imágenes: pixabay

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