El Río Temascatatío sigue envenenando guanajuatenses

Ing. Carlos Álvarez Flores

Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.

Más de 15,000 guanajuatenses de las comunidades de Cuarta Brigada, en el Municipio de Irapuato, Gto. y El Cajón y Los Prietos, en el Municipio de Salamanca siguen siendo envenenados por la mezcla mortífera de cientos de toneladas de Resíduos Tóxicos que arrojan cada mes indebidaemente al Río Temascatío, cuando menos 17 empresas del Parque Industrial ubicado en Irapuato. Me refiero a estas tres comunidades, en donde habitan estos guanajuatenses desprotegidos y olvidados por la corrupción y soberbia del Gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez quien estuvo con ellos hace dos años, en 2009 y les prometió sanear el Río Temascatío; igual que en Yuriria, cuando en 2007  “presumió” una inversión (que nunca realizó) de 600 millones de pesos para sanear la Laguna. El día 19 de agosto de 2011, estuvimos con más de 150 vecinos de estas comunidades y nos pidieron ayuda para que esto se resuelva. Encabezados por Manuel Prieto Prieto,  nos mostraron el Río Temascatío contaminado con un agresivo olor a muerte, ( así lo percibí).  Triste y denigrante espectáculo ver cómo niños y ancianos siguen muriendo por los graves daños a su salud generados por la presencia de estos Resíduos Tóxicos vertidos al Río. Irresponsablemente estas empresas vierten sus aguas residuales a una poza o cárcamo que se encuentra ubicado en el Municipio de Irapuato y este caudal mezcla las aguas residuales sin tratar, de estas 17 empresas y  sigue su camino aguas abajo y llega hasta territorio del Municipio de Salamanca, Gto. en donde es vertido al cause del Río Temascatío, afectando a los habitantes de la comunidad denominada Cuarta Brigada y luego aguas abajo llega a El Cajón y por último a Los Prietos. Todo ello con la complicidad de los dos Ayuntamientos: Irapuato y Salamanca. Ambos Presidentes Municipales irresponsables, casualmente panistas, tanto Jorge Estrada Palero de Irapuato como Antonio Ramírez Vallejo de Salamanca, tramposamente dicen “que no es facultad de sus Ayuntamientos resolver este grave problema” y se concretan a decir, que es responsabilidad de la Comisión Nacional del Agua. Roberto Castañeda Tejeda, Director Local de la Comisión Nacional del Agua en el Estado de Guanajuato quien por su parte, dice mañosamente que “ él no puede hacer nada y no sabe a quién sancionar debido a que no puede identificar los Resíduos que están vertidos en el Río Temascatío”. Nada más falso e irresponsable.  Las normas oficiales mexicanas, NOM-001-SEMARNAT-1996 (que debe exigir la Conagua a Ayuntamientos y a privados) regula los LÍMITES MÁXIMOS PERMISIBLES DE CONTAMINANTES EN LAS DESCARGAS DE AGUAS RESIDUALES EN AGUAS Y BIENES NACIONALES (a cuerpos receptores, llámense río, lago, laguna, presa o el mar)  y la NOM-002-SEMARNAT-1996 (que deben exigir los Ayuntamientos a todos los privados)  regula los LÍMITES MÁXIMOS PERMISIBLES DE CONTAMINANTES EN LAS DESCARGAS DE AGUAS RESIDUALES A LOS SISTEMAS DE ALCANTARILLADO URBANO O MUNICIPAL. Las dos obligan al tratamiento de las aguas residuales, no solo de las empresas, sino de cualquier actividad productiva y de servicios, me refiero a Imprentas, Tiendas Departamentales, Teatros, Cines, Hospitales, Clínicas, Estadios Deportivos, Universidades, Escuelas, Academias, Mercados Públicos, Talleres Mecánicos, Tintorerías, Panaderías, Agencias Automotrices, Talleres de Hojalatería y Pintura, Carpinterías, Farmacias y Terminales de Autobuses. Desgraciadamente nuestros gobiernos municipales, estatales y el propio Gobierno Federal, a través de la Comisión Nacional el Agua, no cumplen sus obligaciones para sanear la totalidad de estas aguas contaminadas con productos químicos, grasas, aceites, raticidas, plaguicidas, cosméticos, jabones, desengrasantes, quitaesmaltes, quitacochambres, pinturas, solventes petroquímicos, como el thinner e infinidad  de residuos tóxicos de todas las industrias y de los hogares. Y es en casos como este, en donde vemos que pesa más el poder económico de estas empresas que simplemente “compran” las voluntades de todos los Gobiernos Municipales, Estatales y del propio Gobierno Federal. Pero los habitantes de estas comunidades aunque no saben de  normas oficiales mexicanas ni conocen las obligaciones ambientales de las empresas y de los Ayuntamientos, saben que  las enfermedades que padecen y que terminan llevándolos a la muerte, son generadas por estos Resíduos Tóxicos que diariamente respiran. Pero como reza el refrán: no hay mal que dure 100 años. Varios grupos ambientalistas de Salamanca, una Diputada Local y mi organización vamos a defender la salud de todos estos guanajuatenses por diversos caminos, incluyendo la vía penal. Los beneficios que generan estas 17 empresas en empleos directos e indirectos y que pagan sus impuestos, no deben estar por encima de la salud de ningún guanajuatense. Es obligación de Comisión Nacional del Agua multar a los Ayuntamientos de Irapuato y Salamanca y éstos clausurar a estas empresas en tanto no tengan sus plantas de tratamiento de sus aguas residuales, como lo exigen estas normas oficiales mexicanas. Obligación que tienen desde 2007 a pesar del Decreto irresponsable que emitiera el Gobierno de Vicente Fox, suspendiendo en el año 2000, la aplicación de dichas normas, “debido a que no tenían dinero” tanto Ayuntamientos como empresarios. Esto solo sucede en México.

*Artículo publicado en septiembre del 2011, en la Revista Cierto, que circula en el Estado de Guanajuato.

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