El Convenio de Estocolmo y la Incineración de Residuos

Ing. Carlos Alvarez Flores

Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.

El Convenio de Estocolmo que firmó México el 23 de mayo 2001, junto con 171 países más, incluye ahora, 21 sustancias que representan alto riesgo para la salud y el ambiente, entre las cuales se encuentran nueve plaguicidas organoclorados, dadas sus características de toxicidad, estabilidad y persistencia. Este Acuerdo Global, exige la identificación y cuantificación de las existencias que cada país tenga, así como su manejo y eliminación ambientalmente adecuada, para proteger de sus efectos a los seres humanos y al Planeta. Entró en vigor el 17 de mayo de 2004 y en él se establecen medidas para la eliminación de la producción y uso de estos agentes tóxicos, denominados Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs). Son mezclas y compuestos químicos a base de carbono, entre los que se incluyen compuestos industriales como los PCBs (policlorobifenilos), plaguicidas como el DDT y sustancias altamente tóxicas como las policlorodibenzodioxinas (PCDD) y los policlorodibenzofuranos (PCDF). Y representa un avance en la lucha global contra la contaminación del planeta y plantea una serie de retos y oportunidades para las organizaciones como la nuestra, que promovemos la protección de la salud y el medio ambiente y la búsqueda de alternativas al uso de plaguicidas químicos.

Klaus Toepfer, secretario ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en febrero de 2004 dijo: “De todos los contaminantes que son emitidos en el medio ambiente todos los años a causa de las actividades humanas, los COPs son los más peligrosos. Durante décadas estos productos químicos altamente tóxicos han matado y lesionado a personas y a la vida silvestre, induciendo el cáncer y dañando los sistemas nerviosos, reproductivos e inmunológicos. También han causado innumerables deformaciones congénitas”.

Anexo una parte del texto original del Convenio de Estocolmo:  Reconociendo que los contaminantes orgánicos persistentes tienen propiedades tóxicas, son resistentes a la degradación, se bioacumulan y son transportados por el aire, el agua y las especies migratorias a través de las fronteras internacionales y depositados lejos del lugar de su liberación, acumulándose en ecosistemas terrestres y acuáticos, conscientes de los problemas de salud, especialmente en los países en desarrollo, resultantes de la exposición local a los contaminantes orgánicos persistentes, en especial los efectos en las mujeres y, a través de ellas, en las futuras generaciones, reconociendo que los ecosistemas, y comunidades indígenas árticos están especialmente amenazados debido a la biomagnificación de los contaminantes orgánicos persistentes y que la contaminación de sus alimentos tradicionales es un problema de salud pública, conscientes de la necesidad de tomar medidas de alcance mundial sobre los contaminantes orgánicos persistentes”.

Sabemos que los COPs aunque no son solubles en agua, son absorbidos fácilmente en los tejidos grasos, donde las concentraciones pueden magnificar hasta 70,000 veces los niveles de antecedentes. Los peces, aves predatorias, mamíferos y seres humanos nos encontramos en una posición elevada en la cadena trófica (alimenticia) y así absorbemos las mayores concentraciones. Una de la fuentes de COPs más importante en nuestro país, es la quema indebida de Residuos Sólidos Urbanos.

El pasado 30 de septiembre se conmemoró una vez más, el Día Mundial en contra de la Incineración o Día de Acción Global contra la Incineración de Residuos (DAG). Ecuador, China, Brasil, Italia, España. India, Argentina y África presenciaron significativas protestas de  grupos ambientalistas que se manifestaron enérgicamente en contra de la Incineración de Residuos. Razones no les faltan. Todos sabemos los graves daños a la salud que nos generan estas sustancias tóxicas.  Por estas poderosas razones es que mi organización sigue día con día, denunciando en todo nuestro país a muchos Ayuntamientos precisamente por los incendios que cotidianamente suceden en decenas de tiraderos a cielo abierto, que permiten o provocan indebidamente (por su propia condición de tiraderos) la quema de Residuos Sólidos Urbanos y también de otro tipo de Residuos, como los de Manejo Especial, Residuos Peligrosos y Residuos de carácter infeccioso. La ignorancia de la mayoría de nuestros Presidentes Municipales es enorme;  ya que no saben de la existencia del del Convenio de Estocolmo,  y por supuesto desconocen también el Art. 100 de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos que señala que las autoridades estatales en materia ambiental deben prohibir la quema de Residuos a cielo abierto y tampoco han obedecido a nuestra Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003, que dice en su texto, publicado desde el 20 de octubre del 2004, que la fecha límite para la clausura total y definitiva de todos los tiraderos a cielo abierto de nuestro país, fué el 30 de junio del año 2008.

Hoy a 44 meses de esa fecha, vemos tristemente que cientos de Ayuntamientos de nuestro país, siguen sin hacerlo, algunos tan importantes como Villahermosa, Puerto Vallarta, Veracruz, Oaxaca, San Cristóbal de las Casas, Empalme, Celaya, Salamanca, Silao, Irapuato, Guanajuato capital, etc. con la complicidad o permisividad de las Autoridades Estatales encargadas de la Protección al Medio Ambiente de las 31 Entidades Federativas y el Gobierno del Distrito Federal a pesar de contar con más de 140,000 millones de presupuesto para este 2012, Marcelo Ebrard Casaubón tampoco la ha cumplido, no ha clausurado precisamente el mayor tiradero del mundo: Bordo Poniente. Además de la contaminación organoléptica y la fauna nociva, que afectan gravemente la salud de los mexicanos. Por todo esto, todos los de tiraderos a cielo abierto deben ser clausurados.

Ahora que estaremos escuchando a los candidatos a la Presidencia de la República, Senadores, Diputados y nuevos Presidentes Municipales, es cuando debemos exigirles a los nuevos funcionarios que designen cuando menos unos 15,000 millones de pesos para la clausura de todos los tiraderos a cielo abierto de nuestro país. De hecho el Plan Nacional de Implementación del Convenio de Estocolmo, está listo desde hace 3 años y no se ha llevado a cabo, precisamente por falta de recursos económicos. Es una vergüenza que todavía nuestros gobernantes no se preocupen por eliminar estos graves impactos ambientales que afectan gravemente la salud de todos los mexicanos.

6 comentarios sobre “El Convenio de Estocolmo y la Incineración de Residuos

  1. ¡ Felicidades Ingeniero! No pierda la energía ni el valor para seguir denunciando este tipo de ecocidios. En mi, como persona y funcionario ambiental federal, tiene un aliado en su lucha. No debe movernos mas que la legalidad, la justicia ambiental y la transparencia. Un abrazo sostenido y sostenible.

    Eduardo.

  2. Señor; me intereso mucho tu articulo y tu presentación en el programa de Radio Red. He leído el articulo y me es muy útil para entender la problemática; sin embargo tengo una duda; al cerrar los tiraderos, ¿qué medidas debemos tomar? ¿cómo seria el manejo de los residuos solidos urbanos, peligrosos y biológicos infecciosos?

    Saludos.

  3. Buen día escuche su platica en el programa de Brozo, se me hizo muy interesante. Donde puedo ver que articulos de limpieza y para plagas en plantas puedo utilizar para no dañar el ya de por si medio ambiente. Existe alguna pagina con los articulos que si se pueden utilizar.
    gracias

  4. Felicidades Ing., por su trabajo en pro de lo más valioso la VIDA, mire su entrevista hoy con broso, lo único que lamento es la apatía de nuestros gobernantes, ante esto, soy del municipio de Ecatepec, y me impacto los datos duros que dío, tengo un hijo de 14 años que nació en este municipio.

  5. Ingeniero excelente articulo bastante interesante, nosotros estamos implementando tecnologia de desinfección sin cloro, cuaternarios, fenoles ect, me gustaria poder charlar con usted para platicarle del proyecto.

    Saludos!

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