El Cloro: Enemigo No. 1 del Planeta

Ing. Carlos Alvarez Flores

Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.

Ahora vamos a abordar el tema que a mi juicio, es el más importante y por supuesto el más grave: los efectos y consecuencias en nuestra salud por la contínua exposición a los “agentes tóxicos”.  Analizaremos detalladamente cómo y porqué estamos contaminando el aire ambiente, el agua y el suelo agrícola, debido a nuestra forma “moderna” de vivir. Esta “vida urbana”  que debe tener un “nivel socioeconómico, cada día más alto” nos impone un consumo intensivo de energía (230,000 kilocalorías por día por habitante, comparado con las 10,000 kilocalorías del hombre agrícola, hace 10,000 años), también nos impone el consumo de refrescos, agua embotellada, bebidas energizantes, bebidas “sin calorías”, bebidas alcohólicas, alimentos industrializados, productos para rejuvenecer, complementos alimenticios, medicamentos, artículos de uso doméstico, equipos eléctricos y electrónicos,  ropa, zapatos, computadoras y teléfonos celulares, automóviles, viviendas y “satisfactores” para nuestra diversión y esparcimiento con la que vivimos en las grandes ciudades. La migración de los habitantes del medio rural a las ciudades es contínua y la relación de 25 % de habitantes urbanos y 75 % de habitantes rurales de hace 80 años, se ha invertido. Ahora estamos en nuestro país y en el mundo entero viendo el desplazamiento permanente de los seres humanos hacia las ciudades, creando megalópolis, que por su propia naturaleza nos obligan a generar más agentes tóxicos juntos, que nos reducen la calidad de vida de forma automática. Me refiero al ruido, a la luminosidad, al aire contaminado por las emisiones de gases tóxicos que arrojan los miles de vehículos automotores que utilizamos diariamente para desplazarnos, a la generación de cientos o miles de toneladas de Residuos Sólidos Urbanos que a diario generamos en nuestros hogares, a los Residuos de Manejo  Especial y a los Residuos Peligrosos que a diario generan nuestras industrias, a los Resíduos de Carácter Infeccioso, que generan las clínicas y hospitales, al ruido que genera toda esta actividad urbana e industrial, que afecta directamente nuestro sistema nervioso central, lo que llamamos “estrés”: la enfermedad de las sociedades urbanas modernas. Nuestros abuelos vivieron con una mejor calidad de vida, no tan moderna, en este nuevo sentido de la palabra: sin prisas y viviendo sin tantas malas noticias de guerras, cambio climático,  hambres, catástrofes,  tragedias, accidentes, dramas y movimientos sociales en todo el mundo, de los que ahora nos enteramos casi en tiempo real . El concepto de “vida”, como la conocemos en nuestro planeta, se está viendo reducida debido a esta nueva forma “urbana” de vivir, a este uso intensivo de los recursos naturales, sin reparar en que cada día somos más seres humanos sobre la misma extensión territorial. Cada día presionamos más al gran ecosistema. Cada día reducimos la corteza vegetal que nos da vida, cada día construímos más viviendas y automotores y por ende generamos más CO2. Cada día utilizamos más agua dulce y demandamos más alimentos y satisfactores que dependen de nuestros recursos naturales. Ya nació el habitante número 7,000 millones. Es por eso que debemos hacer un alto en nuestra agitada vida y reflexionar sobre todo en porqué cada día nos afecta más el cáncer, tenemos más afectaciones al sistema reproductivo, al sistema inmunológico, al sistema nervioso central. Cada día tenemos a más humanos con diabetes y aparecen nuevas y raras enfermedades que han tenido un asombroso incremento en los últimos 30 años. La “vida moderna” que llevamos, nos expone cada día a muchos sustancias y materiales que no son amigables al ser humano ni al medio ambiente y que se conocen como “agentes  o contaminantes tóxicos”; que pueden ser naturales (bacterias, virus, hongos , radiaciones)  y xenobióticos (sintéticos) o antropogénicos que “entran” en el aire ambiente, al agua, al suelo agrícola y a los alimentos, mediante “ciclos biogeoquímicos” que define y estudia la Toxicología Ambiental. Ya hemos dicho que “somos lo que comemos”, dice el refrán. Yo agregaría “y también lo que respiramos”. Los agentes tóxicos a los que estamos expuestos de manera permanente y cotidiana en nuestra forma “moderna de vivir”, llegan a nuestro cuerpo y a nuestra sangre a través de la boca, la naríz y la piel. La piel es el órgano más grande del cuerpo, constituye la superficie con mayor área de todo nuestro organismo. Representa el 14% del peso corporal (son aproximadamente 10 kg. en una persona que pesa 70 kg.). Nuestra piel pesa más o menos lo mismo que nuestro esqueleto. En un ser humano promedio la piel tiene una área superficial de entre 1.5 y 2.0 metros cuadrados y un grosor de 2 a 3 mm. dependiendo de la zona del cuerpo de que se trate. También podemos considerar que en un centímetro cuadrado promedio nuestra piel contiene aproximadamente 100 glándulas sudoríparas, 4 vasos sanguíneos, 10 mil melanocitos para darle color y más de 155 terminaciones nerviosas. La piel nos protege del mundo externo. Es un órgano sensorial del placer, el peligro o el dolor y tiene múltiples funciones como el control de la temperatura, funciones inmunológicas, de absorción y constituye una barrera de protección contra sustancias químicas, microorganismos, luz solar, pérdida de agua y además sirve como panel solar para la producción de vitamina D. Sin embargo,  casi nadie reflexiona en eso. Por ejemplo las mujeres modernas utilizan una gran variedad de productos químicos (agentes tóxicos) conocidos como “cosméticos” y para que estén enteradas de lo grave que es eso, debo decirles que solo se conoce el 20 % de los componentes de dichos cosméticos. Además se siguen usando colorantes con metales pesados (plomo, cromo, niquel, cadmio, molibbdeno) para fabricar algunos de estos productos como:  rímeles, polvos traslúcidos,  rubores, maquillajes, desmaquillantes, cremas limpiadoras, humectantes y hasta rejuvenecedoras; delineadores, brillos, lápices labiales, sombras y ahora también cremas humectantes con filtros solares. Todas estas sustancias son absorbidas por la piel y van directamente al torrente sanguíneo llevando todos los químicos, colorantes, dispersantes, emulsificantes y espesantes que contienen los indispensables cosméticos. En las uñas utilizan barnices que contienen solventes petroquímicos. Todos ellos son tóxicos, que son liberados al ambiente y generan (al combinarse con otras sustancias) nuevas sustancias tóxicas. Para seguir con el tema de la piel. Es muy importante que sepan que desgraciadamente la economía nos ha hecho utilizar indebidamente el Cloro (gas). Debemos recordar que este elemento químico es un gas y es altamente tóxico y por supuesto es cancerígeno. Este Cloro (gas) nos lo “regala” el proceso electrolítico Cloro-Sosa que utiliza como materias primas al Cloruro de Sodio (sal común) y agua; utiliza celdas de Mercurio y energía eléctrica que se hace pasar por estas celdas y sucede la Electrólisis (que disocia el ion Sodio del ion Cloruro y se combina con el ión oxidrilo del agua) que produce el álcali denominado “sosa cáustica” y se usa en la metalurgia; para producir aluminio, vidrio, jabones y detergentes; en la industria textil, papel y química básica; en la industria alimenticia, en tratamiento de aguas residuales y como desengrasante es muy eficaz. Desde hace más de 120 años, este proceso Cloro-Sosa nos genera este gas tóxico y con él producimos un plástico denominado PVC, (poli cloruro de Vinilo-tercer plástico más usado en el mundo) para envases, empaques y tuberías. También usamos el Cloro (gas) para producir el Hipoclorito de Sodio y el de Calcio que durante muchos años se usaron para “limpiar” las albercas. Hoy  están usando otro compuesto clorado más tóxico, de nombre Ácido Tricloro Isocianúrico. Hasta el nombre da miedo. Miles de albercas de nuestro país utilizan este nuevo veneno,  cuya fórmula química es C3N3O3Cl3 para “sanitizarlas” y aunque la Comisión Federal para la Prevención Contra Riesgos Sanitarios-Cofepris- dependiente de la Secretaría de Salud diga lo contrario, este compuesto clorado con un radical Cianuro, es muy tóxico y nos está generando graves daños a la salud. En los efectos señalados en la propia Hoja de Seguridad de este veneno, dice claramente que la exposición prolongada a esta sustancia puede provocar desde “Dermatitis, Conjuntivitis, alteraciones inflamatorias y ulcerantes del tracto respiratorio superior, quemaduras de las membranas mucosas, edema pulmonar, disnea, escupo con espuma, cianosis, mareos, estertor húmedo y baja de presión arterial”. “Y en casos graves hasta la muerte”. Nada más. Sin embargo se usa como si fuera algo inofensivo. Daña nuestra piel, el pelo y los “trajes de baño”, (después de 2 o 3 veces que los usamos y entramos a las albercas “tratadas” con estas tabletas de TCCA, (como le dicen) ya no tienen la misma consistencia ni color, debido a su poder corrosivo. Este nuevo veneno ha sustituído al tradicional Hipoclorito de Sodio, mal llamado “Cloro” que usamos en nuestros hogares. Si mal no recuerdo este famoso “Cloro”, era para “blanquear” las sábanas, fundas, calcetas, camisetas, calzoncillos, camisas, pantalones o cualquier prenda de color blanco. Sin embargo, en los últimos años hemos estado abusando de él. Las amas de casa en sus hogares  lo usan desde hace mucho tiempo para limpiar pisos, paredes, el baño, las banquetas y patios traseros. También en los “carritos”  de venta de alimentos en la calle, en los restaurantes, cocinas económicas, hoteles, fábricas y oficinas. Nada más equivocado. El Cloro, como le dicen,  es a mi juicio, el enemigo número 1 del Planeta. Desgraciadamente nuestra burocracia ignorante del Sector Salud, tanto a nivel Federal como Estatal, no sabe que los 12 originales Contaminantes Orgánicos Persistentes, COP´s, que el Convenio de Estocolmo, firmado por nuestro país en 2001 y vigente desde 2004,  nos obliga a reducir y eliminar el uso de estos venenos; todos ellos son compuestos Clorados que fueron usados como Pesticidas: Aldrin, Endrin, Dieldrin, Mirex, Toxafeno, Heptacloro, Hexaclorobenceno, DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano);  y los policlobifenilos (PCB’s) para dar estabilidad a los aceites de los transformadores de energía eléctrica y por último, las dos sustancias más tóxicas generadas por el hombre y que se les califica como contaminantes “no intencionales”, que son las Policlorodibenzodioxinas (PCDD) y las Policlorodibenzofuranos (PCDF), que se generan en cualquier incendio, no solo de los Tiraderos de Residuos Sólidos Urbanos a cielo abierto, sino también de nuestros bosques, en la quema de pata o de esquilmos en nuestro campo agrícola y prácticamente en cualquier incendio. Todos estos compuestos no se degradan. Son muy estables y ni las bacterias, ni la acción fotoquímica del sol los desaparece como tales, por eso se les dice “persistentes”. Su toxicidad no está a discusión. Los graves efectos a la salud por la exposición e ingestión de todos estos compuestos, fueron denunciados magistralmente en el libro denominado “Primavera Silenciosa” que es el marco de referencia de la Toxicología Ambiental (1962) por la pionera en este tema, la brillante Bióloga Marina norteamericana Raquel Carlson. Ahora sabemos como todos estos Contaminantes Orgánicos Persistentes, siguen en nuestro Planeta haciendo daño no sólo a los seres humanos, sino a la Biota Vegetal y Animal. Están en el suelo Agrícola, en nuestros cuerpos de agua, en nuestros alimentos y por supuesto que llegan a nuestro organismo. Cuando ingerimos o absorbemos por la piel, un compuesto como estos COP’s, ahora ya sabemos (por los reportes del año 2005, en USA, en un zoológico de Miami, Florida) que destruyen los espermatozoides y la Testosterona,  la hormona masculina. Sabemos que la exposición a los COP’s, nos generan a graves daños a la salud. El estudio y evaluación de los efectos a la salud de todas estas sustancias tóxicas es muy importante. En la Organización Mundial de la Salud (OMS) existe  una discusión internacional permanente en este sentido. Existen productores nacionales y transnacionales de bebidas, alimentos, conservadores para alimentos industrializados, cosméticos, pesticidas, productos químicos, colorantes y medicamentos muy poderosos y que debido a los grandes intereses económicos que tienen, hacen una presión muy fuerte, no solo a la OMS, sino a todos los organismos y entidades locales dedicadas a la protección de la Salud de sus connacionales. Por ejemplo la empresa privada Tekchem, S.A.  (que hasta 1993, fue propiedad de Fertilizantes Mexicanos, S.A., desde 1971) : tiene 40 años contaminando y es seguramente el problema más grave de contaminación para los 260, 732 habitantes de Salamanca, Gto. La producción de  DDT ( Dicloro-Difenil-Tricloetano) y de otros mortíferos plaguicidas como Malathion y Parathion,(que por cierto siguen usando los productores de Aguacate de Michoacán como si no existieran otros germicidas biodegradables y amigables al ambiente y a nuestra salud) que durante más de 30 años tuvo esta fábrica de venenos, ha dejado un pasivo ambiental único en el mundo. Hoy seguimos luchando junto con otros grupos ambientalistas, como DAME, A.C. que encabeza la maestra Maura Alicia Vázquez y Fronteras Comunes, A.C. que encabeza Marisa Jacott, para que sea totalmente remediado. Sigue siendo un grave riesgo a la salud para todos los salmantinos ya que por sus características únicas de toxicidad impacta en un radio de 10 kms. a la redonda. Este veneno tiene la facultad de que una vez  absorbido por el ser humano o animal, se almacena en órganos ricos en grasa (es liposoluble) como cápsulas suprarrenales, testículos, glándula tiroides,  hígado, riñones y en la grasa de los mesenterios que envuelven los intestinos. Aunque las cantidades de DDT ingeridas sean pequeñas ( del orden de 1 ppm-parte por millón. Esto es un miligramo por cada kilogramo de organismo o de órganos) luego alcanza niveles muy elevados, esto en toxicología se denomina:  biomagnificación. Los depósitos que se almacenan en grasas actúan como amplificadores biológicos, de modo que una ingesta pequeña de 1/10 de ppm en la dieta resulta en el almacenamiento de 10 a 15 ppm, lo que representa un aumento de cien veces o más. Aunque en cantidades pequeñas, estas sustancias son tan potentes (toxicológicamente hablando) DDT, Malathion, Parathion, que pueden causar cambios enormes en nuestro organismo. En experimentos en animales se ha encontrado que 3 ppm, inhiben una enzima esencial en el músculo cardiaco; 5 ppm ocasionan necrosis o desintegración de las células hepáticas. Estudios en USA, determinaron que individuos sin ninguna exposición conocida (al DDT) aparte de la que nos da la dieta, almacenan en promedio de 5.3 a 7.4 ppm. Los trabajadores agrícolas acumulan 17.1 ppm y los obreros en fábricas de insecticidas, como es el caso de Tekchem, S.A., almacenan hasta 649 ppm. Sabemos por estudios de la Food and Drug Administration (FDA) que el DDT tiene la siniestra característica de que se transmite de un organismo a otro a través de la cadena trófica (cadena alimenticia). De manera que residuos de DDT que fueron rociados en campos agrícolas de alfalfa, llegaron a la leche materna de mujeres que comieron huevos de gallinas que habían sido alimentadas con esa alfalfa que fue “tratada” con DDT.  También es teratogénico, esto significa que atraviesa la barrera de la placenta, que es el escudo protector entre el embrión y las sustancias nocivas del cuerpo de la madre. Actualmente podemos encontrar niños que  inician su vida con una carga de DDT, sin saberlo. Por todo lo anterior, les recomiendo que se olviden del “Cloro”. Si les preocupan las bacterias en casa, usen Bicarbonato de Sodio, que pueden conseguir en la farmacia. Con un puño de este Bicarbonato de Sodio (NaHCO3) en una cubeta con 20 litros de agua, pueden limpiar, pisos y paredes. Igual para blanquear ropa. También pueden sanitizar con jugo de limón, vinagre o simplemente aceite de pino. Y lo que en realidad necesitamos en casa son jabones desengrasantes, no cloro. El cloro es un bactericida medicore. Mejor usen yodo para desinfectar las verduras. También tenemos nuevos germicidas a base de materias primas naturales que son biodegradables para luchar contra las bacterias y hongos. De manera que ya lo saben: no debemos usar Cloro.

18 comentarios sobre “El Cloro: Enemigo No. 1 del Planeta

  1. Gran columna y nos ofrece información muy importante, me ha dado una idea de lo que pudiera estar afectando a familiares.
    Una pregunta, ¿el Bicarbonato de sodio se puede usar también para desinfectar verduras?

    Gracias!

    1. Estoy completamente de acuerdo con Ud. cuando se refiere a todos los productos en listados en su excelente artículo. Pero le quiero solicitar que me comente sobre los excelentes resultados que se están logrando en el mundo entero con el uso del clorito de sodio, haciéndolo reaccionar con acido acético y tomándolo por varias vias del cuerpo; Vocal, piel, anal, vaginal. por oído, nasal étc. étc. Sin ningún efecto nocivo para la salud, sino todo lo contrario con curaciones a veces instantaneas. El resiltado para el cuerpo es que aumento en pe

  2. felicidades por tus investigaciones, me puedes mandar mas informacion sobre la toxicidad del cloro para todos los usos i que grado tiene de toxicidad para el ser humano. gracias saludos

  3. hola!!! le escribo para contarle que soy docente y con mis alumnos de sexto grado estamos haciendo una investigación donde el tema es el cloro en el agua y el efecto en la salud del mismo. nos gustaría saber si nos pueden ayudar con información sobre el tema. si me pueden ayudar espero su respuesta.
    desde ya muchas gracias.
    Ana María Fernandez

  4. MUCHAS GRACIAS POR ESTOS CONCEPTOS, SOSPECHADOS PERO NO SUSTENTADOS , GRACIAS POR ESTAS INVESTIGACIONES.
    DESEO ESTAR EN CONTACTO CON UD.
    ESTO ES LA EXPLICACION DE TANTOS CANCERES EN LA POBLACION Y DE TANTOS TRASTORNOS DE LA SEXUALIDAD,OBESIDAD,TRASTORNOS DE LA REPRODUCCION Y DE LOS DISTURBIOS MENTALES ENTRE OTRAS
    NUEVAMENTE GRACIAS POR TENER ESE VALOR QUE SE REQUIERE PARA DECIR LAS VERDADES AL PUEBLO Y A LAS GRANDES AUTORIDADES
    SI TIENE POR AHI ALGO ACERCA DE PARAQUAT ME GUSTARIA CHECARLO

  5. Lo vi el día de hoy en el mañanero y me dejó muy intrigada.
    He estado leyendo sus artículos y realmente me deja preocupada por que me dedico a la venta de productos químicos para la limpieza. Ademas por que todo lo que esta a nuestro alrededor nos daña.

  6. REALMENTE CONSIDERO QUE ES UNA INFORMACIÓN DE MUCHA RELEVANCIA. OJALA Y SE PUDIERA PROPORCIONAR MAYOR INFORMACIÓN A NIVEL DE OTROS MEDIOS DE COMUNICACION YA QUE DEBEMOS HACER CAMBIOS EN NUESTRA VIDA. YO ME ENTERÉ DE SU INVESTIGACIÓN POR LA ENTREVISTA QUE TUVO EN EL NOTICIERO DE BROZO, Y QUE LAMENTABLEMENTE FUE DE POCO TIEMPO PARA TODO LO QUE NOS PUEDE INFORMAR. FUE POR ELLO QUE LO BUSQUE EN INTERNET

  7. Ok buena información, pero ¿como convencer a la gente que a usado ‘cloro’ toda su vida? a mi parecer lo mejor seria, aparte de advertirla, decirle cuales son los productos con los que puede remplazarlo; pues sabemos que México tiene un pensamiento consumista, desgraciadamente. Gracias

  8. Ing. Alvarez, ha sido un verdadero placer encontrar su sitio y actualizarnos con información que podemos utilizar para salvaguardar nuestro medio ambiente y por ende nuestras vidas. Gracias por su gran labor.
    Saludos
    Ivonné Dávila G. – ESIQIE

  9. Excelente investigación, muchas felicidades, esto es de gran ayuda y nos ayuda a ser mas conscientes con el uso de ciertos productos. En mi casa si usamos BIcarbonato de sodio, que hasta para salud es magnifico, muchas gracias….

  10. ¡El que busca encuentra!
    Por fin localicé la información que me interesaba conocer sobre el cloro y otros agentes tóxicos, así como algunos de los productos que podemos y debemos utilizar en vez del cloro, para que desde nuestro hogar contribuyamos a la sustentabilidad de nuestro medio ambiente.
    ¡Que bueno que supe de usted a través de un noticiero!
    Muchas gracias por compartir sus conocimientos

  11. Es increible que el gobierno permita la muerte lenta de la población y del medio ambiente y asi mismo es sorprendente que debido a la ignoracia pongamos en peligro nuestra vida, yo he vivido usando CLORO como herencia de mi familia toda mi vida y ademas usándolo con toda la confianza del mundo pensando que todo lo desinfectaba y que brindaba confianza y seguridad a mi familia. Agradezco la información y lo claro del mensaje, no volveré a usar cloro y pasaré el mensaje a la gente que aprecio. Gracias.

  12. Ing. Alvarez, despues de haber leido este articulo donde señala lo toxico que es el Cloro y sobre todo que es usado en el hogar, desde desinfectar las verduras hasta para despercudir la ropa, quisiera saber si al no usar el Cloro para desinfectar las verduras, podriamos usar mejor el Bicarbonato de Sodio? o que otra sustancia nos recomienda.

  13. Me gustaria mucho tener una reunion con usted para intercambiar algunos puntos de vista en común como es el NO USO del cloro, así como de algunos otros temas relacionados con los productos de limpieza, los servicios de limpieza (mano de obra), la biodegradabilidad, la sustentabilidad, el cuidado de nuestra salud y del medio ambiente.Actualmente estoy inmerso dentro de la industria de la limpieza y me resulta sumamente interesante contar con sus aportaciones y hacerlas llegar al gremio para concientizanos sobre todos estos temas que NO SON MODA.

  14. Dicen que la publicidad de boca en boca es la mejor, así que sí las autoridades no hacen su trabajo y la confepris existe pero luego no, hagamos mucho nosotros, hagamos cadenas de email, etc. Gracias por la información, Ingeniero: Aprovechando este medio por favor indique donde se puede leer la relación de productos que no debemos consumir, ejemplo: mantequillas, mermeladas, pintura vegetal etc; que marcas, que tipos, sabores, etc; y como sustituir estos, por su consideración muchas gracias.

  15. La persona que nos ayuda en casa usa mucho el cloro. Dentro del uso que le da es para lavar los trastes, que efecto tiene ? mucho le agradecere sus comentarios

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